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  • Neurociencia, lenguaje corporal y comunicación empática para leer lo que otros no dicen.

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    Ok, amigos. Hoy quiero hablarles sobre algo supremamente apasionante: la forma en que podemos entrar en la mente de los demás, cómo podemos entender lo que está pasando y cómo podemos hacer lo que llamamos comunicación empática. Vamos a hablar un poco sobre esto. Espero que les guste. Tiene algo de técnica, algo bastante profundo, pero igual espero que sea para ustedes muy satisfactorio.

     

    CONTENIDO:

    Comienzo diciéndoles:
     
    Cuando Jung intentaba convencer a su jefe sobre las bondades de un nuevo proyecto, se sentía como parado frente a un abismo aterrador.  ¿Qué está pensando? ¿Le gusta lo que estoy diciendo o lo está odiando? ¿Será que le gustaba todo, le gustaba parte?

    No sé. ¿Qué está pensando? Muchos de nosotros entramos en esta tónica, en querer saber lo que otro está pensando, y pensamos que es imposible. “Quisiera meterme en su mente, quisiera poder escanearlo por dentro y saber lo que está pasando”. Pues hay forma de conectarnos con la mente de otras personas en diferentes niveles. Intentaremos explicarles de forma sencilla la manera como esto se hace. Nuestro sistema nervioso es como un computador al cual se unen múltiples elementos: micrófonos, cámaras, impresoras y otras cosas más. Mientras nuestro sistema nervioso interactúa con el mundo, recibe información mediante estímulos que ingresan por diferentes canales de comunicación. Algunos estímulos vienen de receptores visuales, otros son auditivos y otros son los que llaman la programación neurolingüística sensoriales o kinestésicos. Los estímulos sensoriales son, por definición, todos aquellos que no sean visuales ni auditivos.
    Entonces ahí están los olores, sabores, texturas, temperatura, movimiento, caricias y emociones, entre otros.
    Bueno, vamos a meternos un poco en lo técnico. La información captada llega directamente a una zona del sistema nervioso central llamada tallo cerebral. Es como la parte de entrada de nuestro sistema nervioso central y la que hace de puente entre el exterior y nuestro cerebro. Es adicionalmente un gran computador, como lo van a ver en un momento, que regula los procesos de supervivencia básicos y las respuestas inconscientes de nuestro organismo ante el mundo. El tronco del encéfalo, tronco cerebral o tallo cerebral está formado por el mesencéfalo, la protuberancia anular o puente troncoencefálico y el bulbo raquídeo, también llamado médula oblongata. Es la mayor ruta de comunicación del cerebro a la médula espinal y entre la médula y los nervios periféricos.
    Veamos acá. Tenemos la médula espinal, por la cual llegan los estímulos al tallo cerebral. Aquí está el tallo cerebral, el tronco encefálico. Toda información entra y sale del sistema nervioso central a través de la médula y/o del tallo cerebral. La información captada llega directamente a una zona del sistema nervioso llamada tallo cerebral, que es como el conector del interior del sistema, nuestra mente, y el mundo exterior. Es adicionalmente un gran computador. Miren, por ejemplo, acá podemos ver cómo los nervios craneoencefálicos o pares craneales, de los cuales algunos se encuentran dentro del propio cráneo y no vienen por la médula espinal, entran también y se relacionan con nuestro sistema nervioso central a partir del tallo cerebral. El tronco del encéfalo, tronco cerebral o tallo cerebral está formado por el mesencéfalo, la protuberancia anular o puente troncoencefálico y el bulbo raquídeo, también llamado médula oblongata. Es la mayor ruta de comunicación del cerebro, la médula espinal y los nervios periféricos. Aquí podemos ver cómo en él se encuentran grandes núcleos importantísimos para el manejo de nuestra homeostasis corporal y de nuestra vida. Hay diferentes núcleos donde se regula y articula la función del sistema nervioso central para funciones que, les digo, son autonómicas, aunque algunas pueden ser conscientes. Hay una cuestión que se llama sistema reticular. El sistema reticular es tan importante que es el que te permite mantenerte despierto o no. El sistema reticular está asociado con la alerta y con la supervivencia más primaria.
    Ahora, cuando nos vamos a esta parte de acá arriba, cuando les estábamos mostrando que el sistema nervioso central tenía una estructura que es la protuberancia y el bulbo, entonces ahora sí podemos hablar. Hemos estado hablando de protuberancia y bulbo; ahora vamos a hablar del bulbo. Perdón. Ahora vamos a hablar de la protuberancia, y aquí se encuentran unas sustancias importantísimas. Muchos de estos núcleos son los que generan muchas de las funciones que nosotros requerimos para funcionar adecuadamente. Está acá el pedúnculo cerebeloso superior, y es la forma como ya se está comunicando con el cerebelo y la articulación. El cerebelo, que hace la función motriz, es el que nos ayuda a coordinar nuestros movimientos. Aquí se encuentran los núcleos que están coordinando toda la función de nuestro sistema nervioso autónomo en el sentido más profundo de la expresión.
    Nuestro cerebro, entonces, es como un gran procesador, pero a diferencia de este procesador, que es un microchip, él funciona con base en neuronas. Son neuronas especializadas que pueden comunicarse unas con otras y crear nuevas sinapsis, nuevas conexiones. Mucha gente piensa que somos más inteligentes por tener más neuronas. No. Algunos estudios demostraron que el cerebro de Einstein no tenía más neuronas; de hecho, tenía menos neuronas, y lo que tenía era más conexiones, más sinapsis, es decir, más uniones entre las diferentes neuronas. Y ese número de neuronas y de uniones interneuronales son las que producen realmente los circuitos de pensamiento. Existen múltiples tipos de neuronas. Aquí estamos mostrando. Una neurona se conecta con otra, la otra con otra, la otra con otra, y así van creando verdaderos circuitos que nos permiten interactuar con el medio ambiente. Recibimos información visual, información auditiva y todo lo demás que sería sensorial. Dado que los estímulos pueden ser recibidos como agradables o desagradables, buenos o malos, nuestra mente crea neuroasociaciones, circuitos neuronales que se activarán ante las experiencias. Cuando volvamos a vivir una experiencia, se activará. Veamos esta gráfica. Si un niño tiene como primera experiencia esta con un perro agradable —qué lindo, qué maravilloso—, él va a sentir y va a crear un circuito de amor, el circuito “los perros son amigos”. Pero si, por el contrario, su primera experiencia es desagradable —el perro me va a morder—, entonces crea un circuito diferente: “los perros son peligrosos”. Estas neuroasociaciones crean circuitos de memoria, es decir, recuerdos que se almacenarán en dos estructuras denominadas hipocampo y amígdala, en el sistema límbico de nuestro cerebro, donde adicionalmente se encuentran las emociones. Aquí estamos viendo un cerebro a nivel tridimensional; estamos viendo un corte anterior y un corte medial. Estamos viendo que los recuerdos emocionales, en la amígdala, se van a crear en la amígdala. La amígdala es esta estructura redonda que ven acá, esta que se ve en rojo, y en esa amígdala se crean los recuerdos emocionales. Esto sucede de manera inconsciente, como cuando escuchamos una canción y recordamos la primera vez que la oímos. Tú vas por la calle, escuchas la canción y dices: “Ay, yo me acuerdo de que la primera vez que escuché esa canción...”, o “esa fue la canción de mi luna de miel”, “es la canción de mi pareja”. O también te puede pasar que vayas por la calle y digas: “Huele como la casa de mi abuela”. Esta es la clave para saber lo que sucede en la mente de las personas, porque cuando se genera un recuerdo emocional se dispara de manera refleja, autonómica e inconsciente.
    Esto quiere decir que son respuestas involuntarias; por lo tanto, son confiables y, de alguna manera, fáciles de identificar. Por esa razón existe la máquina de la verdad, la máquina que llamamos polígrafo. Las respuestas reflejas son muy difícilmente controlables y, por tanto, altamente confiables para un observador bien entrenado. Las respuestas reflejas son muy difícilmente controlables y, por tanto, altamente confiables para un observador que se encuentre bien entrenado. Estas respuestas hacen parte de lo que se llama el contenido profundo de la comunicación de los seres humanos; también le llamamos metacomunicación.
    Saber esto le permite a una persona establecer comunicaciones en múltiples niveles a través de la observación de los patrones de comportamiento y del lenguaje de las personas. Esto nos puede decir no solo las emociones que la persona tiene, sino también la relación, el significado asociado a conceptos, acontecimientos, relaciones, en lo más profundo de la mente. ¿Qué es lo que la persona está pensando allá en lo más profundo de la mente, donde generalmente ni siquiera él es consciente de lo que está sucediendo? Cuando una persona, al hablarte, se cruza de brazos, ¿qué está diciendo? Sin importar lo que sus palabras digan, te está diciendo con su cuerpo que el tema es lesivo, que el tema es agresivo y que, por tanto, al cruzar los brazos se está protegiendo de la agresión. Simbólicamente se trata de un escudo, de una protección como la que utiliza un guerrero durante un combate. El guerrero arroja la estocada y el otro usa su escudo para defenderse. De la misma manera, si quieres vender o convencer a alguien, debes buscar cómo generar confianza, disminuir la aprensión de la persona hablando de temas que lo relajen, buscando empatía. Trata el tema solo cuando veas que la persona ya se encuentra cómoda. Cuando la persona se acomoda, generalmente se descruza. Lo mismo sucede si la persona cruza las piernas o, al hablar, usa algo entre sus manos, o puede entrecruzar sus manos también. Puede ser un celular, un borrador, un apuntador.
    Se trata de una protección, y ese gesto aparentemente inofensivo es realmente una demostración de cómo se está sintiendo. Sería absurdo decirle a una persona: “Descruza los brazos, es que no me estás escuchando”, porque la persona se está sintiendo agredida. Cuando tú le dices a una persona que se descruce y la descruzas a la fuerza, muy probablemente las consecuencias van a ser todo lo contrario de lo que buscas: en lugar de atenderte, posiblemente va a tener un fuerte rechazo hacia ti. Si en una reunión te encuentras con los brazos o los pies cruzados, no te descruces, porque eso significa que te estás sintiendo agredido. Tú debes respetarte a ti mismo y reconocer que te sientes vulnerado, que te sientes amenazado. Y entonces, al cruzarte, te estás poniendo en una zona de confort. Si tú te abres a voluntad, te estás haciendo vulnerable a las críticas, te estás haciendo vulnerable a las ofensas. Aunque en algunos talleres y reuniones es lógico que una persona, como participante, se descruce específicamente para poder recibir de mejor manera toda la información que está recibiendo. A mí me pareció bien importante este tema porque muchas veces llegan a nuestra oficina personas que se reúnen y ocultan sus manos. Estas personas no solo cruzan sus brazos, sino que ocultan sus manos. En ese momento no solo te están diciendo que se encuentran temerosas, que se sienten agredidas, sino que adicionalmente te están mostrando sus intenciones ocultas. Esa es una posición de hostilidad, de intenciones ocultas. Pudiera estar generando una emboscada, buscándote la debilidad para hacerte daño. Es como que caminara con un puñal a la espalda. Te lo está diciendo, te está diciendo con su cuerpo que te quiere hacer daño. Pero hay que manejarlo con mucha discreción, porque muchas veces, generalmente, la persona es plenamente inconsciente de lo que está haciendo. Entre las señales se encuentran cambios en la textura de la voz, de la piel, olores, microexpresiones faciales, los cuales sirven como indicio contextual. ¿Qué es un indicio contextual? Es un indicio de lo que está pasando adentro de él. Es una señal que nos permite identificar lo que las personas sienten sobre su contexto experiencial, es decir, lo que están sintiendo sobre lo que están viviendo en ese momento. Las señales, al ser percibidas en conjunto, nos ayudan a conocer con un importante grado de certeza lo que sucede en el interior de nuestros interlocutores, amigos, familias y clientes. Entrenarnos para aprender a interpretar adecuadamente el contenido profundo de las personas es una de las cosas más importantes que cualquier ser humano debiera aprender. También es importantísimo que aprendamos a responder adecuadamente a diferentes estímulos.
     
    ¿A ustedes les parecería saber cuándo deben dar la lucha y cuándo no? ¿Les gustaría saber cuándo ya la decisión fue tomada y para qué me esfuerzo? ¿O saber cuándo me puedes forzar todavía por lograrlo?
     
    Pues bien, esto te lo puede dar este tipo de comunicación. Tú te puedes calibrar y aprender a calibrar a otras personas para que logren una comunicación mucho más efectiva. Se le llama comunicación empática. En Neurotraining estamos entrenando a personas para que sean capaces de aprovechar al máximo todos los aspectos de la comunicación empática, creando en el proceso líderes inspiradores, carismáticos y capaces. Cambiando la forma como vemos el mundo, cambiamos el mundo. Somos Neurotraining y estamos para entrenarte. Ven con nosotros, aprende las maravillas que tenemos para ti. Aprende a conocerte a ti y a conocer al mundo y a la humanidad.